La milla de oro de Los Cristianos en la década de los 70

Que las Islas Canarias en general, y Tenerife particular, son regiones totalmente distintas respecto a hace medio siglo nadie lo duda, pero más impacta cuando se puede comprobar con los propios ojos.

El boom del turismo, motor económico del Archipiélago en la actualidad, modificó por completo la idiosincrasia de las islas. Aunque ya se ubicaban en un paraíso climático, los avances en las conexiones aéreas y la propia evolución de la sociedad propiciaron que el cemento y el hormigón impusieran su ley y cambiaran el ADN de una tierra agrícola basada en el cultivo y la pesca.

Debate

Ahora, la cara de las zonas costeras no tiene nada que ver con la de generaciones anteriores. El maquillaje de grandes hoteles dibuja ciudades cargadas de construcciones y de un turismo planificado desde hace décadas que, por qué no reconocerlo, ayudó a hacer evolucionar a las islas. Hoy, el turismo de masas es motivo de debate en cada esquina.

Un viaje fotográfico a 1974, hace 49 años, demuestra lo rápido y poco piadoso que ha sido el crecimiento del sector de la construcción en la zona sur de Tenerife. Así, en una fotografía compartida por el grupo social Tenerifeantaño, se puede observar cómo era la hoy llamada Milladeoro de Los Cristianos, en Arona